REFLEXIÓN
En
el hipotético caso de que impartiera en un centro matemáticas en tercero de
primaria y estuviera realizando una prueba objetiva sobre las multiplicaciones,
intentaría no solo evaluar el resultado de las operaciones, ya que no
representa por completo el conocimiento adquirido por los alumnos a lo largo
del proceso de enseñanza-aprendizaje, por lo tanto valoraría el proceso
utilizado en cada actividad con la finalidad de demostrar el esfuerzo del
alumno dentro del aula, ya que puede haber realizado mal la operación en el último
paso, pero puede demostrar que ha atendido y comprendido en clase las lecciones
haciendo bien los pasos anteriores.
Desde
mi punto de vista, la idea está muy bien pensada, pero dudo que todos los
maestros realicen esta actividad por el simple hecho de que conlleva mucho más
trabajo. Por ello, es muy importante conocer bien la profesión que se realiza y
tener una cierta vocación, ya que si no es así el trabajador (maestro) puede
mostrarse conformista sin afán de mejora.
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