“Debemos enseñar a los estudiantes a no creer todo lo que
aparece en Facebook”
El británico Nik Peachey lleva más de 20 años vinculado a la educación. Ayuda a
profesores de universidades y centros de enseñanza de todo el mundo a adaptar
el actual modelo de enseñanza a la era tecnológica, en la que los estudiantes
se manejan mucho mejor con las pantallas que sus profesores. Su entusiasmo por
las nuevas tecnologías le viene de su época de mal estudiante y músico
callejero, a la que dio la vuelta formándose en tecnología en un ciclo online.
REFLEXIÓN
En la
actualidad, muchos alumnos tienen un gran dominio sobre las tecnologías, con
las que se encuentran en constante contacto y de donde sacan la mayoría de
información. Nik Peachey destaca la habilidad de los jóvenes para manejar las
nuevas herramientas informáticas, por lo que propone la introducción de estas
dentro de las aulas, abandonando poco a poco otras herramientas como el papel.
Desde mi punto de vista, creo que es bueno la introducción de las nuevas
tecnologías en el aula, ya que el alumno actual las sabe manejar, pero esto
supone muchos riesgos como por ejemplo que en el aula no se logre captar la
atención del alumno y se utilicen mal las nuevas herramientas. Otra cosa es que
no soy partidario de abandonar el uso del lápiz y papel, ya que los libros de
texto no pueden desaparecer, ya que para mi son algo más natural.
El
autor del libro destaca que los profesores no están aún preparados para emplear
de forma completa las nuevas tecnologías, ya que además no estar lo
suficientemente formados juegan con la desventaja de que sus alumnos ya dominan
este ámbito y lo que busca el profesor en el aula es el control.
Por
último advierte de la importancia de enseñarle a las nuevas generaciones que
sean críticos con la información que encuentran en internet, sobretodo a través
de las redes sociales, ya que encuentran con mucha facilidad información falsa
o que posee datos negativos para su formación, por ello es importante un
trabajo constante sobretodo por parte de las familias, estas no deben estar
constantemente controlando lo que hacen los niños en internet, pero son buenas
las advertencias sobre aquellas cosas que no deben hacer en la red.